Un paso adelante con la Ley de Apoyo al Proyecto de Vida de las Personas con Discapacidad y máxima preocupación por la Ley de Juego de Castilla y León

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El presidente del CERMI Castilla y León, Juan Pérez, ha subrayado que desde CERMI CYL hacen una valoración muy positiva respecto de la aprobación que ha tenido lugar hoy en el Pleno de las Cortes de Castilla y León a la Ley de Apoyo al Proyecto de Vida de las Personas con Discapacidad en Castilla y León, una norma que garantiza el desarrollo personal de este colectivo a lo largo de toda su experiencia vital. “Agradecemos desde la discapacidad organizada de esta Comunidad, aglutinada en torno a CERMI, el esfuerzo de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades por haber sido sensible a las demandas que en este sentido veníamos realizando las organizaciones”.

Juan Pérez ha destacado que las dificultades derivadas de la condición de persona con discapacidad no pueden marcar la diferencia a la hora de afrontar los cambios en su ciclo vital, que debe poder desarrollarse con plena normalidad. “Por ello, el texto normativo recoge un nuevo enfoque en la atención a este colectivo centrado en sus objetivos, metas y preferencias vitales y no sólo en las intervenciones profesionales. Un método en el que el aspecto personal toma casi todo el protagonismo”.

Desde el CERMI CyL han afirmado que el espíritu de la ley trata de alcanzar un doble objetivo: en primer lugar, apoyar y adaptar sobre todo las transiciones a lo largo de la vida de las personas con discapacidad a través de todos los pilares que componen el sistema de Servicios Sociales de la Comunidad: sanidad, educación, asistencia social, acceso a una vivienda y al mercado laboral. “Que la Consejería de Familia nos haya permitido contar con el sector de la discapacidad en todo este proceso, es una muestra más de la interlocución público-privada que viene dando tantos frutos en esta Comunidad”.

Juan Pérez también ha agradecido la colaboración de las familias y del Tercer Sector Social que, junto con la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, han colaborado para hacer frente a las necesidades cambiantes de las personas a lo largo de las etapas de su ciclo vital.

Destacamos también la sensibilidad mostrada por la Consejería de Familia, al permitir que la Ley desarrolle el pleno ejercicio de la capacidad jurídica de las personas con discapacidad, con una marcada orientación a las situaciones de vulnerabilidad y, todo ello con un enfoque personalizado teniendo en cuenta las preferencias a la hora de que las personas puedan definir la asistencia técnica que facilite las transiciones en las diferentes etapas de la vida”.

GRAN PREOCUPACIÓN POR EL CONTENIDO DE LA FUTURA LEY DE JUEGO DE CASTILLA Y LEÓN.

Al igual que se celebra por parte del CERMI la recién aprobada ley de Ley de Apoyo al Proyecto de Vida de las Personas con Discapacidad en Castilla y León, no es menos importante la creciente preocupación del sector de la discapacidad por la redacción del proyecto de ley para la modificación de la Ley de Juego de Castilla y León, la cual se encuentra en estos momentos en trámite parlamentario.

Dicha ley viene a regular aspectos técnicos de los operadores de juego, no haciendo distinción alguna entre el juego público social, seguro y responsable comercializado por la ONCE, del juego desarrollado por otros operadores privados tales como casas de apuestas, casinos, máquinas tragaperras, etc. Esta circunstancia -además de contravenir la Ley estatal de Juego, arrogándose en este caso el gobierno regional de la Junta de Castilla y León una competencia que no le es propia, ya que la ONCE y la Lotería Nacional solamente pueden ser regulados por el estado- viene a provocar una situación de absurda comparación entre el terminal punto de venta que utilizan en exclusiva los vendedores de la ONCE como asistente para ejercer su actividad, con una máquina tragaperras, quedando clara la gran diferencia que hay entre ambos conceptos.  

De aprobarse en estos términos el borrador actual, esto generaría una clara indefensión de la ONCE al tener esta que pedir cada día y a cada paso un título habilitante a la Junta de Castilla y León para poder poner en marcha un punto de venta y por ende peligraría la contratación de una persona con discapacidad para ejercer la venta, sin contar la intromisión de una administración en este caso regional en el desarrollo de la actividad comercial de una entidad social como la ONCE.

 Todo ello, visto con la adecuada perspectiva llevaría a comprometer el desarrollo comercial de esta organización, a poner en riesgo la principal fuente de creación de empleo de personas con discapacidad de este país y de la región, y a minar los proyectos sociales del sector de la discapacidad en su conjunto.

No podemos olvidar que el 20% de los ingresos netos de la venta de productos de lotería de la ONCE se revierten directamente a su Fundación, la cual lo reparte entre las principales entidades sociales y proyectos favorecedores de acciones de formación y empleo para las personas que las componen.

Por todo ello, el CERMI de Castilla y León reclama de manera clara y contundente que se atiendan sus peticiones en esta materia, ya que de lo contrario se estará minando el futuro de las personas con discapacidad de la región, y la buena fama de las “políticas sociales” de este gobierno regional.

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